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Cuidar a quienes nos cuidaron es un deber moral

Fabián Trejos Cascante/Gerente General AGECO. |
Cuidar a quienes nos cuidaron es un deber moral

En la Asociación Gerontológica Costarricense (AGECO) existe una importante participación de hombres como usuarios de servicios, muchos de ellos son padres de familia y abuelos, que hoy son ejemplo y marcan la diferencia en sus hogares. Con su decisión de aprender y de compartir con AGECO, encuentran en nuestros cursos, talleres, y en las labores de voluntariado muchas razones para auto motivarse, mantenerse activos, cultivar sus talentos, promover nuevas amistades y vivir con más calidad de vida. Ojalá todos los hombres vivan la vejez con nuevas perspectivas de aprendizaje y de desarrollo personal.

El Día del Padre invita a reflexionar sobre el rol de la paternidad actual y sobre esos padres que forjaron las bases de nuestras familias. La efeméride cobra un significado profundo cuando pensamos en los padres adultos mayores, y el compromiso que tenemos con ellos para que hoy disfruten de una vejez digna y plena. 

Existen deberes con los progenitores, la ley es clara en Costa Rica: los hijos tienen la obligación de velar por el bienestar de sus padres. El Código de Familia establece el deber de brindar alimentos, atención y apoyo; vivienda, salud y cuidado integral. En el caso de los adultos mayores, este deber adquiere una relevancia especial, ya que algunas veces existen limitaciones físicas, económicas o de salud que obligan a un acompañamiento constante.

Más allá de cumplir con la ley, existen responsabilidades afectivas, esas que no se compran ni venden: la gratitud, la empatía y el aprecio por su legado. Cuidar de los padres es escuchar, interesarse genuinamente en el bienestar emocional, acompañar; reconocer la historia y vivencias, y fomentar su integración a la comunidad, con una agenda propia y estilos de vida activos. 

El acelerado envejecimiento poblacional implica hacer frente a factores como la soledad, el abandono y la falta de redes de apoyo y de condiciones adecuadas para el bienestar de la población mayor. De cara a esto, la familia desempeña un rol activo y consciente. Cuidar de nuestros padres mayores es un acto de gratitud y de justicia para quienes nos formaron.

El Día del Padre es mucho más que visitas, regalos y celebraciones momentáneas. Es el tiempo propicio para preguntarse si esos padres o abuelos viven en las condiciones idóneas para un bienestar integral con calidad de vida. 

El ejemplo de hoy modela las acciones del mañana. Cuidar de nuestros progenitores hoy es prever el trato futuro que recibiremos. 

Última actualización: 04/06/2026